Viaje hacia adentro

Como la mayoría de mis viajes, todo empezó a planearse mientras platicaba con amigos. Habíamos hecho nuestro primer triatlón, por lo que nos sentíamos invencibles arriba de la bicicleta.

En una servilleta del bar donde nos reunimos, trazamos una ruta y echando un ojo al mapa empezamos a sumar kilómetros de lo que sería un viaje lleno de aventura y situaciones que ni expertos pudieran prever.

La fecha de inicio 28 de diciembre del 2017, cierre de un gran año lleno de aprendizaje y golpes de la vida. Fecha de regreso: no había. Nos fuimos abiertos a recibir lo que el camino nos trajera, a nuestro ritmo. A viajar sin prisa. Sin ninguna reservación ni idea de lo que podíamos encontrar.

Iniciamos el viaje en Chetumal, continuamos por Bacalar, Pedro Antonio Santos, Mahahual, Felipe Carrillo Puerto, Ruinas mayas de Chacchoben, Tulúm, Valladolid y por último Mérida.

Durante los primeros kilómetros la emoción era mucho mayor que el cansancio o cualquier dolor físico. Conforme avanzamos en días y kilómetros comencé a pensar y reflexionar sobre lo afortunado que me sentía por el lugar y el momento que estaba viviendo. Atravesando la selva maya en mi bicicleta, con amigos, con una aventura de frente.

Los retos y amenazas empezaron junto con el cansancio. Pinchaduras de llantas, lluvia, mosquitos voraces y mucho, mucho cansancio. Sobrevivimos a todo y superamos la prueba física y mental. Se atravesó Año Nuevo, fue una recarga de energía y emoción. Continuamos el viaje hacia las pruebas más duras y rodadas más largas.

En estos trayectos largos fue cuando más profundo pude reflexionar sobre esta oportunidad de viajar para conocer esta parte de mi hermoso país de una forma en la que nunca lo había hecho. Deteniéndome a observar los detalles de las cosas, dándome tiempo para escuchar y conocer a las personas y tomar en cuenta sus recomendaciones y consejos.

En los momentos en los que me atacó el cansancio más fuerte y volví a pinchar llanta, me di cuenta de que había empacado varias cosas que no me eran útiles en el viaje. Cosas que había empacado por comodidad más no por necesidad. Cosas que me estaban pesando mucho y no me servían de nada en ese momento.

Este viaje me dio la oportunidad de reflexionar hacia dentro y darme cuenta de que así mismo empaco o me preparo para el día a día. Llevando cosas que al final no me van a servir, pero si a entorpecer el camino.

En resumen, rodamos 636.63 km en 11 días, por 8 pueblos o ciudades. Conocimos muchas personas increíbles en los momentos y lugares menos esperados. Me reencontré y re-enamoré de la comida de la península de Yucatán. Nos dejamos sorprender por la belleza de los paisajes y la calidez de las personas.

Este viaje fue una oportunidad para reflexionar y pensar a la velocidad a la que vivo, a lo que le doy valor y en qué enfoco mi energía. He aprendido más en un viaje que en cualquier aula.


Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

Contact us

Contact:

(+521) 55 45546918

(+521) 55 48962053

gerardo@rutaorigen.com

  • facebook
  • Instagram - White Circle
  • Twitter Clean

© 2020 by Colectivo Routa Origen SAPI

Visit our social networks